Torneo Otoño Invernal 2020-2021 dedicado a José Manuel Fernández García

El regreso del petolero norteamericano al “spotlight” de las Grandes Ligas comenzó en la liga invernal con los Toros del Este

Santo Domingo.- La historia de Hunter Pence es digna de contarse. Y es obvio que estaría incompleta si no se menciona a la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (Lidom).

Los resultados de jugar invierno con los Toros del Este no se dejaron esperar. Pence primero consiguió una invitación a los campos entrenamiento con los Vigilantes de Texas, luego se destacó en los juegos primaverales hasta quedarse con la escuadra grande, donde ha puesto unos excelentes números y finalmente llegó el gran premio: una titularidad en el Juego de las Estrellas de las Grandes Ligas.

Ver a Pence en el invierno con los Toros fue extremadamente extraño especialmente cuando se trata de un veterano de 36 años de edad que ha ganado poco más de 120 millones en su carrera en Grandes Ligas.

Su último año con los Gigantes de San Francisco, que le generó 18.5 millones de dólares, fue básicamente un desastre, tanto que se puso en tela de juicio si Pence iba a regresar para la temporada de 2019.

Esto porque en 2018 Pence batalló con lesiones y apenas bateó para promedio de .226, con apenas cuatro jonrones en 97 partidos con los Gigantes.

Muchos apostaron que su carrera de 12 años en las Grandes Ligas había terminado. Pero nadie nunca contó con la movida que tenía en mente un Pence decidido a escurrir un año más a su trabajado cuerpo.

Primero contrató al gurú del bateo Doug Latas para trabajar en un nuevo swing, una empresa que le obligó a dar el paso que, según él, le cambió la vida: jugar para los Toros en el torneo de 2018-19 de la Lidom.

Fue una decisión de alto riesgo para Pence. Si fallaba en el difícil béisbol dominicano era poco probable que recibiera alguna oferta de Grandes Ligas.

El nuevo swing, su entrega a los Toros y su carismática personalidad se combinaron para dejar una estela de formidables resultados en República Dominicana.

El pelotero norteamericano nativo de Arlington, Texas, no solo fue uno de los mejores jugadores de los Toros, sino que se convirtió en una fuente de inspiración para sus compañeros, especialmente para aquellos más jóvenes.

Con la escuadra de La Romana, en la serie regular tuvo promedio de .276 en 29 turnos al bate, mientras que en el Round Robin registró .216 en 74 turnos. Los Toros avanzaron a la Serie Final. 

No fueron las mejores líneas, pero el resultado de probar su nuevo swing en una liga competitiva había sido muy positivo para él.

La recompensa llegó cuando los Vigilantes de Texas le hicieron una invitación para los campos de entrenamiento sin nada asegurado. Pence mostró de inmediato que le quedaba combustible en el tanque y quemó los juegos primaverales, algo que fue suficiente para conseguir un lugar como jardinero reservista con los Vigilantes de cara a la temporada de 2019.

La brillantez de Pence continuó en la temporada regular y hoy día acaba de ser anunciado como titular del Juego de las Estrellas por la Liga Americana tras una primera mitad en la que actualmente registra promedio de .294, con 15 cuadrangulares y 48 carreras remolcadas.

Está claro. Jugar en Lidom nunca había sido tan bueno. Pence es la muestra.