Torneo Otoño Invernal 2020-2021 dedicado a José Manuel Fernández García
En la larga historia de los clásicos beisboleros cubanos, ocho equipos han ganado campeonatos consecutivos, pero solo dos (Industriales y Pinar del Río) han logrado repetir el cetro tras su primera coronación.
Justo ese es el objetivo que persiguen los Alazanes de Granma, monarcas defensores en la 57 Serie Nacional de Béisbol, por la cual transitan con cierta comodidad en el cuarto escaño de la tabla, aunque todavía sin una ventaja definitiva sobre Cazadores y Vegueros.
De momento, los pupilos de Carlos Martí luchan por conservar su posición a pesar de las bajas de Yoelkis Céspedes, Raico Santos, Ulfrido García y Yosver Zulueta, cuatro de los convocados al Premundial Sub-23 de Panamá, donde ellos escapan de la debacle generalizada del plantel nacional.
En las últimas fechas, a los Alazanes no les ha ido del todo bien (diez derrotas en 16 salidas, con cuatro suspensiones), pero a la altura del juego 68 tienen solamente una victoria menos (39 por 40) que el pasado año.
Eso sí, la diferencia en la Serie 56 sobre Holguín y Camagüey, sus perseguidores, era de siete y ocho rayas, respectivamente, y ahora solo es de cuatro y 4.5 sobre artemiseños y vueltabajeros, por ese orden.
Sin embargo, hay muchas probabilidades de que Granma mejore en el tramo final de la campaña, cuando Ulfrido y Zulueta regresen para calzar el staff de lanzadores, tanto en la rotación como en bullpen, y la veloz dupla Raico-Céspedes se incorpore a la alineación en apoyo al tridente del terror (Guillermo Avilés, Lázaro Cedeño y Carlos Benítez).
De sus 22 partidos pendientes, los Alazanes deben prestar particular atención a los cinco que les restan con Artemisa y a la subserie de cierre contra Pinar del Río en el Capitán San Luis. Si logran saldo positivo en esos enfrentamientos, será prácticamente imposible que caigan del cuarteto de avanzada.
Esa sería una línea muy similar a la del pasado año, cuando clasificaron de últimos y materializaron un repunte de leyenda en las series de vida o muerte, para las cuales contaron con tres refuerzos de gran nivel, además de la incorporación de Alfredo Despaigne, líder ofensivo y espiritual de la novena.
Y es prudente detenernos en este punto. Muchos no ven ahora a los Alazanes con reales posibilidades de repetir su cetro, pero no olvidemos que, para enero, el equipo contará con ocho jugadores que en estos momentos no se encuentran con el plantel: además de los cuatro efectivos del Sub-23, sumemos a Despaigne, quien ya ha manifestado su deseo de vestir la franela de los Alazanes, y tres refuerzos que Carlos Martí solicite de cara a los play off.
¿Qué pueden necesitar en esa instancia? Me inclino por un abridor que complete la rotación junto a Lázaro Blanco, Alain Sánchez y Ulfrido García, así como un apagafuegos de impacto (Moinelo, José Ángel, Lahera o Raidel Martínez) para acompañar a Zulueta en los epílogos. Esos movimientos dejarían al experimentado trío de Leandro Martínez, César García y Yanier González en labores de relevistas largos o intermedios.
A la ofensiva, la muy probable adición de Yordan Manduley –ninguno de los otros contendientes necesita torpedero– redondearía su fuerte toletería y cerraría la línea central, de las más sólidas del campeonato con Yulexis La Rosa, Benítez y Roel Santos. Con semejante «trabuco», ¿revalidará Granma la corona? No teman en colocar un sí como respuesta.