Your browser doesn’t support HTML5 audio

 

El dirigente de las Águilas Cibaeñas, Luis Urueta, destacó la necesidad de tomar decisiones estratégicas apoyadas en la información disponible, al tiempo que subrayó la profundidad del plantel y la importancia del respaldo de la fanaticada en esta etapa decisiva del Todos contra Todos.

Your browser doesn't support HTML5 audio

“Tenemos que ser creativos y utilizar toda la información que tenemos para decidir cuál es el mejor line-up para cada juego”, expresó Urueta, quien valoró de manera especial la calidad de la banca amarilla. “Algo positivo es que tenemos una buena banca. Si decides darle un día libre a Berroa, por ejemplo, tienes un corredor élite disponible”.

El capataz aguilucho aseguró que el grupo ha asumido con madurez la competencia interna generada por la abundancia de jugadores. “Los muchachos entienden la sobrepoblación que tenemos ahora y lo que ellos quieren es ganar. El ego lo hemos dejado afuera”, afirmó, citando conversaciones directas con jugadores como Richard, quienes priorizan el objetivo colectivo.

Urueta recordó que en el Round Robin no hay espacio para la complacencia, independientemente de la posición en la tabla. “Aquí nadie ha clasificado ni nadie se ha descalificado. Ellos pueden estar 0-5, pero en cualquier momento ganan dos o tres juegos y se meten”, advirtió, en referencia a la paridad del torneo.

En el aspecto defensivo, el dirigente valoró avances pese a errores puntuales. “A pesar del error de Genao en la primera entrada, hoy jugamos un juego un poquito más limpio defensivamente”, señaló.

Más allá de la pizarra, Urueta hizo énfasis en el factor emocional del equipo. “El béisbol es de creencia y confianza. Cuando pierdes juegos como los que perdimos con los Toros y el partido se mantiene cerrado por varias entradas, el ambiente se pone pesado y el pelotero empieza a dudar. Nuestro trabajo en el dugout es mantener la confianza de los muchachos”.

Finalmente, el dirigente envió un mensaje directo a la afición cibaeña. “Este es el momento en que el verdadero aguilucho tiene que venir al estadio a apoyar al jugador. No cuando ganamos nueve u ocho en fila, sino ahora, que es cuando el jugador lo necesita. Nadie quiere poncharse, nadie quiere cometer errores, y el apoyo del fanático es clave”.