Torneo Otoño Invernal 2020-2021 dedicado a José Manuel Fernández García

WASHINGTON, EE.UU., MLB.com.- Cada turno al bate era una oportunidad para que Juan José Soto hiciera volar su imaginación, cada swing un chance para que el dominicano visualizara cumplir sus sueños al igual que sus jugadores favoritos lo hicieron antes que él. Si tan sólo ellos hubiesen sabido en aquel entonces qué tan grande era el deseo del joven cañonero de logar sus mismas metas en Grandes Ligas.

 “Yo recuerdo, al menos en Pequeñas Ligas, tratábamos de imitar a todos ellos”, declaró el dominicano Soto al final de la campaña regular del 2021. “Entonces, en mi primer turno, trataba de ser Robinson Canó. En la siguiente visita al plato, yo era A-Rod. Tercera vez en la caja de bateo, era turno de ser [Albert] Pujols. Cuarta vez al bate, imitaba a David Ortiz. [Sonrisas] Tratábamos de ser como ellos”.

Ahora que Soto se encuentra en la misma posición que todas esas estrellas que él trataba de imitar en la caja de bateo, no es extraño ver al fenómeno de los Nacionales compartir videos de pequeños aficionados tratando de imitarlo – incluido el famoso ‘Soto Shuffle’ – en las redes sociales. Las republicaciones ofrecen un vistazo a la perspectiva del jardinero estelar de 23 años de edad, quien es lo suficientemente joven para recordar a sus jugadores favoritos del pasado y acumular los éxitos suficientes para utilizar su estatus de estrella para conectar con todos aquellos que desean seguir sus pasos.

“Sé que los va a hacer felices; va a ser un sueño hecho realidad porque es algo que yo nunca pude recibir”, dijo Soto acerca de compartir los videos de los fanáticos. “La gente nunca me conoció. Ellos piensan que firmé y me convertí en un gran jugador, pero no saben la clase de fanático que yo era antes de todo eso”.

Soto demuestra la clase de jugador élite que es cada vez que salta al terreno. El oriundo de Santo Domingo acaba de redondear una condecorada temporada muerta llena de reconocimientos en la cual finalizó de segundo en las votaciones al Premio Jugador Más Valioso de la Liga Nacional y se adjudicó su segundo Bate de Plata, además de integrar el primer Equipo Todo MLB. Soto demostró una disciplina poco vista en un jugador de su edad, encabezando a todos los jugadores de MLB en bases por bolas y porcentaje de embasarse, todo eso mientras competía por su segundo título de bateo en la Liga Nacional hasta las últimas semanas de la temporada. Su línea de bateo en el 2021 de .313/.465/.534 fue el resultado de un espectacular repunte tras un inicio flojo – al menos para los estándares que él mismo ha puesto.

Como modo de preparación para sus dominantes turnos al bate, la rutina previa al juego de Soto incluye tomar bastantes swings. También incluye una sesión de autógrafos con la fanaticada, tanto en casa como en la ruta, donde el aprecio es recíproco.

“[Mi familia] siempre me enseñó a ser amable con todas las personas, porque nunca sabes a quién estás tratando bien y a quién estás ayudando”, expresó Soto. “Ésa es una de las cosas que se quedaron conmigo y trato de ayudar lo más que puedo”.

En un juego a mediados de septiembre en el Nationals Park, un pequeño fan llamó la atención de Soto al portar una pancarta con la leyenda, “Juan my pacemaker beats 4 U” (“Juan mi marcapasos late por ti”). El toletero de los Nacionales le entregó un souvenir – y un mensaje.

“Cosas como ésa, te hacen jugar más duro y seguir jugando duro porque sabes que hay gente que te está viendo jugar y admira todo lo que haces”, destacó Soto.

Dos semanas después, Soto se fue de 4-0 en una derrota de su equipo ante los Rockies que incluyó un ponche y tres corredores dejados en base. La tarde siguiente, el dominicano relató una interacción que tuvo antes del partido en el Coors Field que logró levantarle el ánimo en medio de un desempeño frustrante.

Inscríbete para recibir nuestro boletín informativo Lo Esencial de la Semana para estar al tanto de la tendencia de cada semana alrededor de Major League Baseball.

 “Algunas veces, ves a un pequeño fan y la manera en que se emociona cuando le das algo”, indicó Soto. “Me deshice de uno de mis bates y se lo regalé a un niño. El pequeño sólo quería saludarme y yo le dije, ‘Toma esto’, y se puso a brincar de la emoción. Eso sólo me hizo sentir mejor. En un día difícil como el que pasé ayer, esa clase de sonrisa y felicidad en los pequeñines me hace sentir mejor”.

Trascendiendo en el béisbol, Soto aporta liderazgo a su hermano de 15 años de edad, Elián. El adolescente aspira también a convertirse en un ligamayorista, con un swing a la zurda y un conjunto de habilidades para jugar la tercera base. Proyectado para ser más alto de estatura que su hermano mayor, a Elián se le ha motivado para explorar jugar los jardines.

“Le dije, ‘Tienes que trabajar duro’’’, exclamó Soto, “‘No es fácil. Sé que parece fácil ahora que logré llegar hasta aquí, pero no lo es. Tienes que jugar duro, tienes que competir con los muchachos que son buenos de verdad. Ellos pueden tener más talento que tú, pero tienes que trabajar más duro que ellos, trabajar incansablemente’. Ahora mismo, el muchacho se siente bien motivado”.

Con su corta carrera habiendo sido proyectada ya para el Salón de la Fama, Soto espera demostrar que las metas y los sueños pueden cumplirse sin importar qué tan joven eres. Una trayectoria impresionante y un potencial sin límites como el de Soto conllevan a liderar y llevar por buen camino a una franquicia. Después de que los Nacionales renovaron su roster en la fecha límite de cambios en julio y tomaron una nueva dirección hacia el futuro, el papel y el impacto de Soto en el club tomaron aun más importancia, un ajuste para el estelar jardinero quien apenas debutó en la Gran Carpa en el 2018.

¿Pero qué significa ser un líder de un equipo para un jugador que, a pesar de todo lo que ya ha conseguido, fue el tercer miembro más joven del lineup titular de los Nacionales al final de la campaña y todavía está tratando de aprender y mejorar? Mediante sus interacciones con los fanáticos, Soto ya tiene experiencia siendo un líder por su pensamiento positivo y poniendo el ejemplo.

“[Los coaches] me dijeron, ‘Puedes ser un líder’”, relató Soto, “‘No tienes que ser un líder gritándole a la gente y tratando de obligarlos a que hagan lo que tú quieras. Sólo tienes que liderar a tu manera’. Creo que ésa es una de las cosas que me ayudaron bastante. … Ellos me dijeron, ‘Sólo sigue haciendo lo que sabes hacer y ésa es la manera en que deberías ser un líder’. Por lo tanto, ésa es una de las maneras en que soy un líder- sólo voy a jugar duro y voy a tratar de ayudar a este equipo a ganar”.

Cuando Soto jugaba al béisbol de niño, a menudo intentaba imitar a sus ídolos. Ahora, habiendo cumplido los 23 años de edad el mes pasado, el quisqueyano tiene la oportunidad de no sólo convertirse en la clase de jugador al que todos los jovencitos desean imitar, sino también en ese líder a quien todos admiran.