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Carlos Peña, gerente general de los Leones del Escogido, afirmó que representar a la República Dominicana en la Serie del Caribe es motivo de orgullo, pero subrayó que el equipo mantiene como objetivo principal conquistar el torneo, apoyado en la preparación, la comunicación interna y la atención a los detalles.

“Obviamente, ganar un campeonato de República Dominicana significa bastante. Entonces, cuando lo logras, tienes la oportunidad de representar tu país en la Serie del Caribe.  O sea, me siento muy orgulloso de estar aquí”

Peña señaló que ganar el campeonato dominicano fue el resultado de mucho trabajo y sacrificio, y que ahora el reto es competir inning por inning frente a rivales de alto nivel. Reconoció la dificultad del torneo, al que describió como rápido y exigente, donde cada jugada puede marcar la diferencia.

El ejecutivo elogió el desempeño del receptor Michael De La Cruz, a quien calificó como una pieza clave desde su llegada como refuerzo. Peña explicó que su rendimiento ofensivo, manejo del pitcheo y entrega en el terreno hicieron imposible sacarlo de la alineación, aunque el cuerpo técnico procura cuidarlo físicamente por la exigencia de la posición.

Sobre los movimientos de roster, Peña indicó que las decisiones gerenciales, incluyendo cambios durante la temporada, se basan en la planificación y en mejorar al equipo a corto y largo plazo.

Destacó que la comunicación clara con los jugadores ha sido fundamental para mantener buenas relaciones y profesionalismo, incluso en momentos difíciles.

Peña aseguró que el Escogido no toma a ningún rival a la ligera, incluidos México y Puerto Rico, y que el enfoque diario del club es prepararse al máximo sin distraerse por la rivalidad.

Añadió que la organización busca proteger un núcleo de veteranos, al tiempo que integra jóvenes talentos, siempre con la meta de maximizar el rendimiento colectivo.

Finalmente, el gerente general expresó su confianza en la preparación del equipo y en los sistemas establecidos, aunque recalcó que nada está garantizado.

“Aquí no se puede dormir”, afirmó Peña, quien dijo asumir con responsabilidad el legado del Escogido y mantenerse enfocado únicamente en el presente.