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El jardinero de los Padres de San Diego, Ramón Laureano (Escogido), encontró su mejor versión ofensiva la temporada pasada, al registrar los números más productivos con el bate en sus ocho años de carrera en las Grandes Ligas.
Laureano se había distinguido históricamente por su defensa élite en los jardines y por una serie de tiros espectaculares durante su etapa con Oakland, construyendo su reputación principalmente con el guante.
Sin embargo, en 2025 el protagonismo pasó al plato. Aunque tuvo el peor fWAR defensivo de su carrera, también alcanzó sus mejores registros ofensivos, incluyendo un wRC+ tope personal, en una campaña de 132 juegos dividida entre los Orioles de Baltimore y San Diego.
El jardinero bateó para .281 con porcentaje de embasarse de .342 y slugging de .512, conectó 24 jonrones —la mayor cifra de su trayectoria—, negoció boletos en el 7.2% de sus apariciones y se ponchó el 24.4% del tiempo, cerrando con un wRC+ de 138.
— Ramón Laureano (@ramonlaureano22) September 11, 2025
Aunque su producción fue ligeramente superior en Baltimore que en San Diego, Laureano aportó ofensivamente con ambas organizaciones.
Su caída defensiva fue evidente (-9 OAA y -5 FRV), pero su resurgir con el bate ofrece razones suficientes para que los mánagers confíen en su capacidad de impacto ofensivo.

