Your browser doesn’t support HTML5 audio

El dominicano Esmerlyn Valdez  (Escogido) vivió el domingo uno de los momentos más especiales de su joven carrera al conectar el primer hit y jonrón de su trayectoria en las Grandes Ligas, una hazaña que estuvo acompañada por una curiosa negociación para recuperar la pelota del histórico batazo en la victoria 4-1 de los Piratas de Pittsburgh sobre los Azulejos  en Toronto.

“Me siento muy feliz. Como dije antes, gracias por la oportunidad”, expresó Valdez. “Los Piratas me dieron la oportunidad de estar aquí y estoy aprovechándola. No tengo palabras para describir la felicidad que siento en este momento”, agregó el jardinero de 22 años, quien disputa sus primeros encuentros en las Mayores.

Valdez, de 22 años, disputaba apenas su tercer partido en las Mayores y llegaba al sexto episodio sin imparables en siete turnos.

Tras recuperar la pelota del histórico batazo, Valdez confirmó que tiene un destino muy especial para ese recuerdo.

“Sí, se la voy a dar a mi mamá. Mañana la voy a ver en Pittsburgh y la vamos a guardar en nuestra casa”, dijo el quisqueyano, destacando la importancia de compartir el momento con su familia.

Esmerlyn Valdez, número 55 de los Piratas de Pittsburgh, celebra su primer jonrón en las Grandes Ligas contra los Azulejos de Toronto durante la sexta entrada del partido disputado en el Rogers Center el 24 de mayo de 2026 en Toronto, Ontario, Canadá. (Foto de Mark Blinch/Getty Images)

Entonces castigó un lanzamiento del relevista Chase Lee y envió la pelota a 345 pies por el jardín derecho para un cuadrangular de dos carreras que amplió la ventaja de Pittsburgh y terminó siendo decisivo para evitar la barrida en la serie.

Tras el batazo, los Piratas intentaron recuperar la pelota como recuerdo para el joven cañonero, pero descubrieron que había sido atrapada por un niño en las gradas que no estaba dispuesto a entregarla fácilmente.

Esmerlyn Valdez, número 55 de los Piratas de Pittsburgh, es rodeado por sus compañeros tras ser ignorado después de conectar su primer hit, un jonrón, en las Grandes Ligas, durante el partido entre los Azulejos de Toronto y los Piratas de Pittsburgh en el Rogers Center de Toronto. 24 de mayo de 2026. Steve Russell/Toronto Star (Steve Russell/Toronto Star vía Getty Images)

“Una vez que encontramos la pelota, el niño vino corriendo y pensé: ‘Gracias a Dios es un niño, esto debería ser muy fácil’. Pero de inmediato dijo: ‘Creo que me la voy a quedar’”, relató el lanzador Justin Lawrence a MLB.com.

Lawrence y varios integrantes del equipo iniciaron una negociación improvisada con el aficionado, quien finalmente aceptó un intercambio.

A cambio de la pelota del primer jonrón de Valdez, el niño recibió un bate autografiado y una gorra de los Piratas firmados por el propio jugador, un acuerdo que dejó satisfechas a ambas partes.

“ No sé con qué frecuencia un jugador logra recuperar la pelota de su primer jonrón, así que tener la oportunidad de conseguirla para él fue algo fantástico”, expresó Lawrence.

Para Valdez, la recuperación de la pelota cerró una jornada inolvidable, marcada por su primera gran celebración en las Grandes Ligas y un recuerdo que conservará para toda la vida.

 

Valdez también confesó que disfrutó el tradicional recibimiento silencioso de los novatos al regresar al dugout después de su jonrón. “Cuando entré al dugout dije: ‘Vamos, muchachos, ¿qué está pasando?’. Nadie me hizo caso y seguí caminando”, relató entre risas.

“Luego se acercaron, me abrazaron y todo eso. Se sintió muy bien”. Para el dominicano, el primer hit convertido en jonrón y la victoria del equipo hicieron que el día fuera aún más especial.