Santo Domingo. El mánager de los Tigres del Licey (República Dominicana), José Offerman señaló que después de tener el partido casi asegurado, las cosas sucedieron de manera inesperada para dejar escapar una victoria ante los Cañeros de Los Mochis (México) en el primer partido de la Serie del Caribe, que jugaron este jueves.

El Licey ganaba 4-2, al comenzar el octavo episodio, pero una caída repentina del relevo azul, entre Fernando Abad y Jairo Asencio permitió a Los Mochis anotar tres carreras en la entrada.

“Un partido que estuvimos ganando prácticamente el juego entero”, dijo Offerman. “Uno tiene las cosas casi seguras, pero lamentablemente no pasó como esperábamos”.

Con dos outs y corredores en tercera y segunda, Offerman retiró al zurdo Abad y trajo al derecho Jairo Asencio, para lo que sería un relevo de cuatro outs, comenzando contra el bateador de igual mano, Irving López.

Al primer pitcheo, López conectó doble por el lado derecho para sellar el rally de tres anotaciones en la entrada, con sus dos impulsadas.

“Ellos dieron el hit oportuno en el momento clave”, manifestó Offernan. “Nuestro cerrador no hizo el pitcheo adecuado donde debía de hacerlo y simplemente el bateador emergente pudo conectar la bola bien”, expresó el dirigente de los Tigres, que busca su primer título de Serie del Caribe, en este clásico.

 

Valora estadio

El capataz azul resaltó la calidad del nuevo estadio La Rinconada, donde se celebró el partido. “Es un estadio de primera”, manifestó Offerman.

“Creo que en Latinoamérica no hay un estadio de este nivel, que no tiene que envidiarle nada a un estadio del Grandes Ligas”, aunque “se entiende que todavía le faltan cosas por terminar”, solo que es cuestión de tiempo.