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SANTO DOMINGO (Lidom.com).– El capitán de los Tigres del Licey, Emilio Bonifacio, atribuyó a la disciplina, la preparación y la constancia la longevidad de su carrera en el béisbol dominicano, donde alcanzó los 500 imparables y se convirtió en el octavo jugador de la franquicia en conseguir esa cifra.

“Como dicen, a esta edad es parte de mi preparación, es parte de mi disciplina. Y yo sé de lo que digo, que lo que está bien se deja quieto. Eso me ha dado resultados y no tengo por qué cambiar”, expresó Bonifacio al referirse a la rutina de entrenamiento que mantiene durante su trayectoria.

El veterano jardinero manifestó su satisfacción por alcanzar los 500 hits y agradeció a Dios por la salud y al Licey por brindarle la oportunidad de jugar durante tantos años con la organización.

“Estoy súper contento, agradecido con Dios primero, que me ha dado la salud. Gracias al Licey, que me ha dado también la oportunidad de jugar por tanto tiempo en la liga. Todos esos días han sido para aportar a la causa del Licey, que eso es lo importante”, señaló.

Bonifacio también destacó su compromiso con los jugadores jóvenes del conjunto azul, a quienes procura orientar a partir de su experiencia, aunque considera que su mejor enseñanza está en el ejemplo que ofrece dentro y fuera del terreno.

“Yo soy de los que predican más con el ejemplo. Ellos saben lo abierto que estoy a cualquier cosa que quieran saber desde mi punto de vista, de lo que me ha dado resultados”, explicó.

El capitán azul agregó que mantiene su rutina de preparación independientemente de que esté en la alineación o no, debido a que su cuerpo está acostumbrado a esa disciplina.

“Esa misma veteranía te dice lo que tú tienes que hacer, cómo te tienes que preparar. Esté jugando o no, hago mi misma rutina por el tiempo que tengo haciéndola. Es difícil hacer algo diferente, porque el mismo cuerpo te lo pide, te lo exige”, concluyó.