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La señal del “Juego de la Semana” del sábado 10 de abril de 1976, transmitida en vivo desde el Riverfront Stadium en Cincinnati, marcó un hito en la historia de la televisión dominicana al convertirse en la primera transmisión en directo de un partido de Grandes Ligas en el país.
Con el auspicio de Montecarlo y Bermúdez, el encuentro entre los Astros de Houston y los Rojos de Cincinnati, pautado para las 3:05 de la tarde, fue llevado al aire a través de los canales 7 y 11 de Rahintel, acercando por primera vez a los fanáticos dominicanos a una experiencia televisiva en tiempo real.
La transmisión contó con la participación de destacados peloteros dominicanos como César Cedeño, César Gerónimo, Joaquín Andújar, Santos Alcalá, Pedro Borbón y José Sosa, quienes formaron parte de ese momento histórico que permitió a los televidentes presenciar béisbol de serie regular en vivo.
Ese año, sin embargo, fue la única ocasión en que un partido de temporada regular se emitió en directo, ya que el tradicional “Juego de la Semana” se transmitía los domingos a las 9:00 de la noche en diferido.
El evento también marcó la primera vez que un juego fue difundido simultáneamente por radio y televisión en el país, gracias a la cobertura de la Gran Cadena de la Calidad desde Cincinnati.
Lilín Díaz, Billy Berroa, Johnny Naranjo y Freddy Mondesí estuvieron a cargo de narrar la serie inaugural completa, que comenzó el miércoles 8 de abril, llevando cada detalle a la audiencia dominicana.
Radio Televisión Dominicana originó la señal desde Santo Domingo para todo el territorio nacional, apoyándose en estaciones de relevo en Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís, Bonao, El Seibo.
San Juan de la Maguana, Barahona, Montecristi, Pedernales y Puerto Plata, enlazadas a través de los 96 megahercios en FM de RTVD en Alto Bandera, Constanza.
En paralelo a este avance televisivo, la Compañía Dominicana de Teléfonos inauguró una estación satelital en Cambita, San Cristóbal, con el objetivo de permitir al país comunicarse con el mundo mediante esta tecnología y captar o transmitir señales televisivas desde puntos remotos.
La instalación, construida a un costo superior a los cuatro millones de pesos, permitió realizar transmisiones telefónicas de larga distancia como parte de las pruebas iniciales del sistema.
La antena, de 105 pies de diámetro, logró captar señales enviadas desde distintas partes del mundo hacia el satélite Intelsat IV, ubicado sobre el océano Atlántico.
En sus primeras operaciones, la consola de control recibió señales de estaciones satelitales en Trinidad, Canadá, Alemania, España, Argentina y Estados Unidos, aunque las transmisiones procesadas en Cambita provenían principalmente de Andover, en Estados Unidos, y Buitrago, en España.
El sistema Intelsat IV comenzó a operar en 1971 y rápidamente se convirtió en la base de las telecomunicaciones internacionales modernas, al ser uno de los primeros en manejar grandes volúmenes de llamadas telefónicas, televisión en vivo y transmisión de datos.
El 26 de enero de 1971 se lanzó el primer satélite de la serie, iniciando poco después sus operaciones comerciales.
Para 1975, ya estaba plenamente en funcionamiento, lo que permitió a países como la República Dominicana integrarse a la red global mediante estaciones terrestres como la de Cambita.
Antes de la implementación de esta tecnología, los canales latinoamericanos dependían de cintas de video enviadas por avión desde Nueva York, muchas veces uno o dos días después de celebrados los partidos.
Estas grabaciones eran transmitidas en diferido, y en algunos casos los narradores locales añadían sus voces sobre la señal original para simular una transmisión en vivo.
La llegada del satélite marcó un antes y un después. Desde octubre de 1975, la televisión por satélite abrió una nueva era de transmisiones internacionales, permitiendo que el béisbol de Grandes Ligas se convirtiera en un espectáculo verdaderamente continental.
Gracias a esta tecnología, las señales podían enviarse directamente desde Estados Unidos hacia estaciones receptoras en América Latina, reduciendo significativamente el desfase entre el evento y su emisión.
El satélite Intelsat IV F-4, lanzado en 1973, fue uno de los utilizados para transmitir la Serie Mundial a América Latina, Europa y partes de Asia, generando una nueva sensación de cercanía entre los fanáticos internacionales y el béisbol estadounidense.
En territorio estadounidense, las cadenas utilizaban enlaces por microondas y redes terrestres para conectar ciudades como Nueva York, Chicago y Los Ángeles, lo que permitía la transmisión en directo dentro del país.
En agosto de 1976, la compañía Sony presentó en Nueva York la primera videocámara y grabadora portátil en blanco y negro de media pulgada, lo que facilitó la grabación de eventos deportivos para su posterior difusión.
Entre 1967 y 1970, únicamente los juegos de la Serie Mundial eran grabados y retransmitidos al día siguiente, mientras que a partir de 1970 el “Juego de la Semana” comenzó a emitirse los domingos en horario nocturno.
Tras la histórica transmisión vía satélite de la Serie Mundial de 1975, se incorporaron nuevas emisiones en vivo, incluyendo el primer fin de semana de la temporada y los juegos de playoffs, consolidando el avance tecnológico en la cobertura del béisbol en territorio dominicano.

