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La ofensiva de República Dominicana volvió a brillar en el Clásico Mundial de Béisbol y sus protagonistas aseguran que el éxito del equipo va mucho más allá del talento individual.

Tras la victoria por nocaut sobre Países Bajos, el joven antesalista Junior Caminero destacó la confianza que ha recibido dentro del equipo y la oportunidad de aportar a un roster lleno de estrellas.

El jugador afirmó que ha tratado de no presionarse y simplemente contribuir con su juego.

“Sé que es un equipo lleno de estrellas y que no podía forzar mucho. Gracias a Dios las cosas están saliendo bien y poder aportar un granito de arena para la República Dominicana es algo muy especial”, dijo.

Caminero también reaccionó a las comparaciones que algunos han hecho con figuras históricas del bateo dominicano como David Ortiz y Manny Ramírez en situaciones decisivas.

El pelotero de 22 años aseguró que es un honor, pero enfatizó que el éxito del equipo se basa en el trabajo colectivo. “Compararme con esos nombres es increíble para mí. Yo solo trato de aportar en el plato y ahora mismo el resultado no es solo mío, es de todo el equipo”, explicó.

El antesalista señaló además que la comunicación constante entre los bateadores ha sido clave para enfrentar lanzadores poco conocidos del torneo.

Según Caminero, los jugadores comparten información entre turnos para ajustar su estrategia en el plato y ayudar al siguiente bateador en la alineación.

Por su parte, Juan Soto elogió el talento y la disciplina de Caminero, asegurando que el joven infielder tiene un futuro brillante en el béisbol. “Es un tremendo pelotero y una gran persona. Está enfocado en lo que quiere y ha puesto mucho empeño para llegar aquí”, afirmó el jardinero.

Soto también destacó su primer cuadrangular en la historia del Clásico Mundial, un batazo que terminó el partido por la regla de nocaut. El estelar bateador explicó que decidió permanecer en el juego pese a que el dirigente consideró sustituirlo.

“Sabía que en el inning siguiente me tocaba un turno bueno para terminar el juego. Gracias a Dios se dio así”, comentó.

Mientras tanto, Vladimir Guerrero Jr. resaltó el ambiente dentro del clubhouse como una de las principales diferencias respecto a ediciones anteriores del torneo.

Según el inicialista, la química entre los jugadores ha sido clave para el rendimiento ofensivo del equipo. “Tenemos mucho talento, pero la vibra que tenemos en este clásico es diferente”, dijo.

Guerrero Jr. también subrayó que el éxito dominicano no depende únicamente del bateo, recordando el aporte del cuerpo de lanzadores. “Todos hablan de la ofensiva, pero también hay que hablar del bullpen.

Cada uno está haciendo su trabajo y aportando su granito de arena”, agregó.

Con una ofensiva explosiva y una fuerte cohesión dentro del equipo, República Dominicana continúa consolidándose como uno de los conjuntos más dominantes del torneo.