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Junior Caminero #13 de los Tampa Bay compite durante el Home Run Derby 2026 en el Citizens Bank Park el 13 de julio de 2026 en Filadelfia, Pensilvania. (Foto de Emilee Chinn/Getty Images)

 

Junior Caminero (Escogido) no pudo conquistar el Derby de Jonrones de las Grandes Ligas, pero volvió a demostrar que es uno de los bateadores de poder más temidos del béisbol.

El antesalista dominicano de los Rays avanzó hasta las semifinales del evento celebrado el lunes en el Citizens Bank Park, donde fue eliminado por el eventual campeón Jordan Walker.

“Disfrutarlo. Respirar. Concentrarme. Y dar lo mejor de mí para conseguir ese trofeo”, había dicho Caminero antes de iniciar la competencia.

El quisqueyano abrió el Derby con una poderosa exhibición al conectar 12 cuadrangulares en la primera ronda, todos hacia el jardín izquierdo.

Su batazo más largo recorrió 487 pies y dos de sus jonrones salieron del bate a 116 millas por hora, empatando la mayor velocidad de salida de la noche.

En las semifinales conectó un monumental cuadrangular de 491 pies, el más largo del Derby, aunque sus cinco vuelacercas no fueron suficientes para superar los seis de Walker.

Caminero aseguró que esta segunda participación fue muy distinta a la del año pasado, cuando terminó subcampeón.

El dominicano explicó que llegó con mayor confianza tras una brillante primera mitad de temporada y atribuyó su crecimiento a los cambios realizados fuera del terreno.

“Se siente espectacular estar aquí. He trabajado mucho para este momento”, expresó. “Lo que he hecho diferente es la disciplina, cómo me he comportado fuera del terreno. Sé exactamente hacia dónde quiero ir y todo eso viene con mucha disciplina”.

Camineeero
 Junior Caminero #13 de los Tampa Bay Rays conversa con Juan Soto #22 de los New York Giants tras batear durante el T-Mobile Home Run Derby 2026 en el Citizens Bank Park el lunes 13 de julio de 2026 en Filadelfia, Pensilvania. (Foto de Daniel Shirey/MLB Photos vía Getty Images)

El jugador de 23 años llegó al receso del Juego de Estrellas con 28 jonrones y la velocidad promedio de swing más alta de las Grandes Ligas.

Aunque nuevamente se quedó a las puertas del título, salió del estadio convencido de que el premio llegará. “Cuando empezó mi carrera me imaginaba estar aquí porque sabía hacia dónde quería llegar”.

 

“La temporada que estoy teniendo es una bendición”, afirmó. “El ritmo de los jonrones depende de cómo esté mentalmente. Y la segunda mitad de la temporada se la dejo a Dios”.