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Otto López (Escogido) aseguró que seguirá en el terreno de juego pese a la lesión en el dedo anular de la mano derecha que sufrió la semana pasada, mientras los Marlins de Miami intentan poner fin a una racha de 11 derrotas consecutivas que los ha llevado de estar 10 juegos por encima de .500 a presentar récord negativo.
“Tendrán que matarme”, afirmó López al ser consultado sobre la posibilidad de descansar mientras continúa recuperándose de la molestia.
López, de 27 años, regresó a la alineación después de perderse dos partidos tras lesionarse durante un error defensivo frente a los Cerveceros de Milwaukee el 18 de julio.
El campocorto se ha convertido en la principal figura ofensiva de los Marlins y comenzó la jornada dominical como líder de bateo de la Liga Nacional con promedio de .331, además de registrar una línea ofensiva de .331/.366/.495, un OPS de .861, 133 imparables y 47 carreras impulsadas en 101 encuentros.
El sábado, López bateó de 4-1 y produjo la única carrera de Miami con un elevado de sacrificio en la derrota 7-2 frente a los Padres de San Diego.
Aunque ha conectado apenas tres imparables en sus últimos 14 turnos, conservó el liderato de bateo del circuito, con una ventaja de cinco puntos sobre el venezolano Luis Arráez (.326).
El dominicano buscará ampliar esa diferencia en el último partido de la serie, mientras los Marlins intentan detener una caída que ha comprometido sus aspiraciones de postemporada.
López cerró la jornada con promedio de .331, suficiente para conservar el primer lugar entre los bateadores de las Mayores.
El infielder también elevó a 133 su total de imparables en la temporada, consolidándose como la principal pieza ofensiva de unos Marlins que atraviesan uno de sus momentos más complicados del año.
Intentará ampliar su ventaja en el último partido de la serie frente a San Diego mientras busca mantenerse como el mejor bateador de las Grandes Ligas.

