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Manny Machado  (Toros) reconoce que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su carrera, pero asegura que no pierde la confianza en recuperar su nivel.

El antesalista de los Padres de San Diego llegó al 13 de junio con promedio de bateo de .178, una cifra que lo ubicaba entre los peores bateadores de las Grandes Ligas.

“Este es el porqué amamos el béisbol. Nosotros, los peloteros, somos masoquistas. Nos encanta ser torturados”, dijo Machado a  Gabe Lacques  de  USA Today Sports.

A pesar de sus problemas ofensivos, Machado afirmó que las dificultades forman parte de un deporte marcado por el fracaso y la capacidad de recuperación.

“Es un juego de altibajos. Tienes que montar esa ola y disfrutar cada momento, lo malo, lo bueno y lo feo que viene con ella”, expresó el jugador, quien está próximo a cumplir 34 años y registra números muy por debajo de los estándares que ha mantenido durante su carrera.

Machado también defendió una visión más tradicional del análisis del béisbol y criticó la creciente dependencia de las métricas avanzadas.

“No estoy bateando. Estoy bateando .170. Sí, obviamente estoy jugando mal”, señaló. “¿Por qué no volver a 1960, cuando alguien bateaba .200 y simplemente estaba mal? Para eso existe la Línea Mendoza.

¿Por qué tenemos que crear todas estas otras cosas?”, agregó, en referencia a los indicadores estadísticos modernos utilizados para evaluar el desempeño de los jugadores.

El tercera base destacó además el crecimiento de la franquicia desde su llegada a San Diego en 2019, atribuyendo parte del éxito al respaldo del fallecido propietario Peter Seidler. Machado recordó que cuando firmó con los Padres, la afición tenía expectativas más moderadas.

“Cuando llegué aquí, los fanáticos estaban conformes con ir a los juegos. Ahora se molestan cuando nos vamos de 4-0 y perdemos. Ha sido increíble ver cuánto le importa a la ciudad”, afirmó.

Aunque su promedio descendió hasta .176 durante un partido reciente ante Baltimore, Machado conectó un jonrón de 429 pies en la novena entrada y reiteró su convicción de que superará el mal momento.

Tras la victoria 9-3 de San Diego, el veterano fue contundente: “He estado en el béisbol durante algunos años. Creo que sé que las cosas van a mejorar. Estas son las Grandes Ligas. Nada es fácil”.