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Teoscar Hernández admite ahora lo que durante gran parte de la temporada pasada negó: no fue él mismo en 2025.
Con más peso del habitual y limitado por una persistente lesión en la ingle, el jardinero registró la peor campaña ofensiva de su carrera en Grandes Ligas, algo que él mismo reconoce con franqueza al llegar al campamento de los Dodgers en Racho Camelback en Arizona.
Hernández explicó que no se movía como sabe que puede hacerlo y que la molestia física nunca sanó por completo.
“No me movía como sé que puedo”, dijo Hernández a Fabian Ardaya, escritor de los Dodgers para The Athletic.
Durante el receso de temporada pasó tiempo en la República Dominicana, ajustó su alimentación y, con ayuda del clima caribeño, bajó 10 libras, regresando a su peso habitual de 204.
A los 33 años, entiende que esta temporada es clave para demostrar que lo ocurrido fue una excepción y no una señal de declive.
Tras firmar un contrato multianual luego de una destacada campaña en 2024 que culminó con un título de Serie Mundial, Hernández enfrentó un escenario distinto este invierno.
“Obviamente, no me quiero ir”, comentó Hernández. “Pero si creen que pueden ser un mejor equipo, lo harán. Por mucho que me guste estar aquí, para ellos es un asunto de negocios, y si creen que pueden mejorar traspasándome y fichando a otro, lo harán”.
Su bajo rendimiento ofensivo, el retroceso defensivo y la edad provocaron que varios equipos consultaran por él en el mercado de cambios, una posibilidad que los Dodgers escucharon sin concretar ningún movimiento.
Aun con sus dificultades en la fase regular, Hernández fue productivo cuando más importaba.
Conectó cinco jonrones en la postemporada, convirtiéndose por segundo año consecutivo en uno de los bates más consistentes del club en playoffs.
También mantuvo un rol importante dentro del vestuario, sirviendo como mentor para jugadores más jóvenes.
El mánager Dave Roberts señaló que Hernández aceptó sin resistencia su traslado del jardín derecho al izquierdo tras ajustes en el roster, priorizando el objetivo colectivo.
“Estoy emocionado por ver lo que Teo puede hacer este año”, indicó el mánager Dave Roberts.
Con mejor condición física y sin molestias, los Dodgers confían en que el veterano pueda recuperar el nivel que lo convirtió en una pieza clave del campeonato.
El tiempo dirá si esta temporada confirma esa apuesta.

