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Jesús “Cacao” Valdez asegura que nunca lamentó no haber llegado a las Grandes Ligas, porque con el tiempo entendió que el béisbol le tenía reservado otro destino.

El extoletero dominicano recordó que los campeonatos conquistados con los Leones del Escogido en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) y la Serie del Caribe le confirmaron que podía dejar huella sin necesidad de jugar en las Mayores.

“Gracias a Dios, en esos playoffs me fue súper bien” y “también ese año ganamos la Serie del Caribe”, recordó Valdez, quien además evocó el ambiente único del béisbol dominicano, donde, según dijo entre risas, “cuando yo voy a un estadio y no me bocean, no me siento bien”.

 

Con esa misma filosofía aterrizó en México, donde terminó convirtiéndose en ídolo de los Leones de Yucatán.

Valdez reveló que inicialmente dudó en aceptar la oportunidad por las historias que escuchaba sobre la liga, pero terminó encontrando el escenario ideal para consolidar su carrera.

Para Valdez, el reconocimiento alcanzado en México confirmó que el éxito de un pelotero no siempre se mide por haber jugado en las Grandes Ligas, sino por el legado que deja donde compite.

“Dios no me dio la oportunidad allá, pero sí me dio la oportunidad aquí de brillar”, afirmó el cañonero, quien recordó que la afición yucateca terminó adoptándolo como uno de los símbolos del club y que el campeonato de 2018 fue producto de un grupo que “el mánager supo mover muy bien”.

Valdez, de 41 años y nacido en San Cristóbal, jugó durante 19 temporada como profesional, nueve en los circuitos minoritarios con los equipos fincas de Cachorros y Nacionales.

Debutó en el invierno por cuatro años con el Escogido desde 2006-07, luego para Jalisco (2015-16), Obregón (2018-19), Mazatlán (2023-24), Magallanes (2017-18). Rivas (2021-22), Cartagena (2024-25) y con Colombia en el Clásico Mundial de la edición del 2017.

En la Liga Mexicana desde 2015, jugó para Yucatán, Laguna, Tijuana y Veracruz.