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La recuperación de una lesión en el tendón de la corva ha llevado a Teoscar Hernández (Toros) a enfrentar uno de los momentos más difíciles de su carrera, pero también le ha permitido valorar aún más el tiempo junto a su familia.

Teoscar, de 33 años y nativo de Maimón en Cotuí,  reveló en un episodio de la serie Backstage: Dodgers que nunca había atravesado un proceso similar y que mantenerse positivo ha sido clave para regresar al terreno de juego.

“Esta es mi primera vez que paso por algo así con el hamstring (tendón de la corva) Es aburrido, no puedo hacer nada por dos semanas, pero al mismo tiempo tengo que pasar por esto”, expresó Hernández.

El toletero explicó que, aunque la frustración apareció desde el momento de la lesión, entendió rápidamente que debía concentrarse en su rehabilitación.

“Tengo que mantener mi mente fuerte y enfocarme en lo que debo hacer para volver”, afirmó.

Durante el documental, Hernández mostró el lado más personal de su vida al compartir cómo la lesión le permitió pasar más tiempo con su esposa y sus tres hijos.

“La parte buena es que puedo estar más tiempo con mis hijos y mi familia. Después de Dios, la familia es lo más importante para mí. Ni el béisbol, ni las casas, ni los carros significan más que ellos”, señaló el pelotero, quien describió esos momentos cotidianos como la mejor parte de su proceso de recuperación.

El episodio también aborda la experiencia que vivió la familia tras el diagnóstico de autismo de su hijo Teo.

Hernández reconoció que inicialmente fue un reto emocional, pero que decidieron asumirlo con optimismo y buscar toda la ayuda disponible.

“Si Dios nos dio un hijo así es porque tenemos la fortaleza para apoyarlo. Solo teníamos que aprender qué necesitaba y estar ahí para él”, dijo el dominicano, mientras su esposa destacó los avances que ha logrado el niño gracias al apoyo especializado y la inclusión escolar.

La experiencia llevó a Hernández a utilizar su plataforma como jugador de Grandes Ligas para crear conciencia sobre el trastorno del espectro autista y promover la aceptación.

“Quiero que las personas sepan que no están solas, que hay gente que las apoya. Lo más importante es aceptar y amar a los niños exactamente como amarías a cualquier otro”, expresó el jardinero, quien considera que compartir la historia de su familia puede ayudar a otras personas que atraviesan situaciones similares.