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Ramón de Jesús Ferrer, el primer árbitro dominicano en llegar a las Grandes Ligas, aseguró que su trayectoria estuvo marcada por la perseverancia, el aprendizaje constante y el respaldo de mentores que identificaron su potencial desde joven.

Durante una entrevista en el podcast “Abriendo el Podcast”, Ferrer repasó el camino que lo llevó desde una comunidad de Monte Plata hasta el máximo escenario del béisbol profesional.

Nacido en el distrito de El Cacique, en Monte Plata, Ferrer, de 42 años, explicó que inicialmente soñaba con jugar béisbol, aunque pronto descubrió una pasión diferente detrás del plato.

 

“Cuando no me tocaba jugar, me ponía a arbitrar. Me gustaba ver cómo los árbitros manejaban el juego y la emoción con la que cantaban cada jugada”, recordó. Esa inclinación llamó la atención de su mentor, Mónico Mirel Zayas, quien lo incorporó a cursos de formación arbitral a principios de la década de 2000.

La carrera de Ferrer avanzó rápidamente gracias al respaldo de instructores y supervisores que vieron cualidades especiales en su desempeño.

“Mónico me dijo que quería trabajar conmigo para que fuera árbitro profesional”, relató.

Más adelante, otro evaluador describió su potencial de forma contundente. “Encontré un diamante en bruto”, fue el reporte que, según Ferrer, ayudó a abrirle nuevas puertas dentro del arbitraje organizado.

Sin embargo, el recorrido estuvo lejos de ser sencillo. Antes de alcanzar el béisbol profesional, Ferrer trabajó en circuitos amateurs y ligas campesinas de alta tensión, particularmente en Baní, donde las apuestas y la pasión de los fanáticos creaban escenarios de riesgo.

El árbitro principal, Ramón De Jesús, pita ponche durante el partido de la MLB del viernes por la noche entre los Bravos de Atlanta y los Piratas de Pittsburgh el 5 de junio de 2026 en el Truist Park de Atlanta, Georgia. (Foto de David J. Griffin/Icon Sportswire vía Getty Images)

“Era una liga bastante peligrosa. Vi muchas cosas y muchas carreras”, afirmó. Incluso recordó que un compañero árbitro recibió un disparo en la mejilla durante un incidente relacionado con una suspensión de juego.

Las experiencias en esos escenarios fortalecieron su carácter y lo convencieron de que podía desempeñarse bajo cualquier nivel de presión.

“Yo necesitaba demostrarme a mí mismo que podía trabajar en cualquier circuito”, expresó Ferrer. No obstante, admitió que el episodio en el que resultó herido un colega marcó un punto de inflexión.

El mánager de los Yankees de Nueva York, Aaron Boone, y el árbitro Ramón De Jesús, número 18, discuten durante la quinta entrada del partido contra los Orioles de Baltimore en el Yankee Stadium el 27 de septiembre de 2025 en el distrito del Bronx de la ciudad de Nueva York. (Foto de Ishika Samant/Getty Images)

“Entendí que ese ciclo de mi vida tenía que ponerlo aparte y comenzar a pensar un poco más en mi futuro”, señaló.

Tras consolidarse en la Dominican Summer League y posteriormente en la Liga Dominicana de Béisbol Profesional, Ferrer recibió oportunidades que terminaron llevándolo a las Grandes Ligas, donde debutó en 2016.

A pesar de los logros alcanzados, asegura que las emociones siguen intactas cada vez que pisa un terreno de juego.

“Siempre existen esas maripositas en el estómago. El día que desaparezcan, entonces habrá que preocuparse”, dijo Ferrer, quien considera que la pasión sigue siendo el principal motor de su carrera.

De Jesus Ferrer, fue el invitado de este domingo de Abriendo El Podcast, un popular programa de entrevistas y análisis deportivo de Santo Domingo en  República Dominicana, enfocado principalmente en el béisbol y otras disciplinas.

Es conducido por los cronistas deportivos Vian Araujo y Ricardo Rodríguez, y forma parte de la plataforma digital Abriendo Sports